El maestro de ceremonias, los invitados, algún que otro curioso y, como no podía ser de otra manera, el sujeto homenajeado. Todo está preparado para celebrar las bodas de oro del Festival Internacional del Cante de las Minas, que hoy arranca en el municipio murciano de La Unión. Como buen enlace gitano, la celebración se extenderá hasta el día 14, momento en el que los acordes de guitarra y los imprescindibles olés se apagarán hasta el próximo año.
La consagración de este festival como el decano del flamenco a nivel mundial invita a la melancolía en esta quincuagésima edición. Más de uno rememorará la inauguración de 1961, en la que Juanito Valderrama se enfrentó a un público unionense únicamente interesado en sus grandes éxitos. “Parece mentira que aquí, en esta tierra tan rica en canto, suceda esto”, exclamó el autor de El emigrante, obsesionado en cantar una cartagenera.
Los años han transcurrido, sin embargo el etéreo duende inherente a todo buen artista flamenco se ha ido transmitiendo de generación en generación. Muestra de ello es la conjunción de artistas que ofrece la presente edición. Desde los consagrados Enrique Morente, Mayte Martín, Manolo Sanlúcar, José Mercé o Paco de Lucía a nuevos valores como Israel Galván y Miguel Poveda, quien mantiene una especial relación con el certamen murciano. No en vano, el artista catalán lanzó en 1993 su carrera musical tras alzarse con la preciada Lámpara minera.
Homenaje a la mina
La historia de La Unión se encuentra indiscutiblemente ligada al desarrollo de la actividad minera. Consciente de ello, el Festival Internacional del Cante de las Minas ha conjugado en esta ocasión tradición y modernidad con la inauguración de un nuevo escenario. La novedad radica en su ubicación: a 80 metros de profundidad, donde antaño se situaba la mina Agrupa Vicenta. Allí tendrán lugar recitales de pequeño aforo, como el que ofrecerá Juan Pinilla, ganador de la Lámpara Minera en 2007.
Esta conjunción servirá para apoyar este maridaje que, como los buenos enlaces, no ha requerido de grandes escenografías para evidenciar su vigencia. La lista de invitados resulta excelsa en este tiempo, pero el certamen ha mantenido su fuerza pese las variaciones en la lista de asistentes. Todo ello mientras desde su altar, ese que sólo unos elegidos pueden alcanzar, divisaba el nacimiento de cada uno de los nombres que han hecho grande el flamenco. ¿Alguien duda de la fuerza de este enlace?
Noticia publicada en La Gaceta el 3 de agosto de 2010.


